La durabilidad del concreto de cemento Portland se define como su capacidad para resistir a la acción del tiempo, los ataques químicos, la abrasión o cualquier otro proceso de deterioro; es decir, el concreto durable retendrá su forma original, su calidad y su servicio, cuando se exponga a su medio ambiente durante la vida útil proyectada, con un mínimo mantenimiento.
¿Por qué construcciones tan antiguas como el Partenón, realizadas en concreto, han llegado a nuestros días sin deterioro o con un deterioro mínimo? Hoy en día las estructuras se diseñan para una vida de servicio de 50 años, sin embargo, muchas de ellas, emplazadas en ambientes urbanos y marinos, comienzan a deteriorarse al cabo de 10 a 20 años o, en algunos casos, a menor edad.
Resumen
En la actualidad, la utilización de métodos de cálculos que permiten fisuración del hormigón; el empleo de software para modelizar elementos cada vez más esbeltos y delgados; cambios en la composición y propiedades de los materiales, tanto del acero como del cemento, debido a implicancias ambientales por la utilización de mayores recursos naturales; cronogramas de obra ajustados dados por un vertiginoso crecimiento económico que deriva en controles de calidad, en ocasiones, escasos o mínimos y en la gran mayoría, inexistentes; el control de calidad basado en la resistencia a compresión y el desmejoramiento de la calidad en los procesos de ejecución de las obras (recubrimientos, colocación, curado, etc.), son factores que tienen una gran incidencia en la vida de servicio de las estructuras.
Del análisis de las causas que provocan el deterioro prematuro de una estructura, el ítem que se lleva mayor porcentaje es el de ejecución, el que le sigue en orden de mérito es el de proyecto, en los cuales existe una gran intervención por parte de los profesionales.
En cuanto a las implicancias económicas de una estructura sobre la vida de los usuarios, pueden ser analizadas mediante la aplicación de la “Ley de Sitter” o “de los 5”, en la cual se puede observar de qué manera vienen concatenadas las distintas acciones previas y posteriores a la construcción y el peso económico que tiene cada una de ellas en relación con la anterior.
Décadas atrás, un hormigón resistente era sinónimo de un hormigón durable, hoy esta correlación no es rigurosamente cierta. Por estas razones la tendencia mundial es colocar en un pie de igualdad los requisitos resistentes y los requisitos durables.


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